Panorama en la Economía Mundial - Informe Anual 2020
Panorama en la Economía Mundial
El año 2020 inició con una desaceleración sincronizada de la economía mundial resultado de diversos acontecimientos económicos, políticos y comerciales suscitados durante el año previo. Particularmente, las políticas proteccionistas por las imposiciones arancelarias entre Estados Unidos y China incidieron negativamente en el comercio mundial y, posteriormente, en la producción global de manufacturas, siendo las economías emergentes las más vulnerables a choques y desequilibrios externos.
Aunque el clima de inestabilidad descrito parecía atenuarse debido a un pre-acuerdo comercial entre Estados Unidos y China y a una negociación ordenada del Brexit, en la Zona Euro, dichas expectativas fueron interrumpidas por la aparición del virus SARS Cov2. Este virus que tuvo su epicentro en la región de Wuhan China, se convirtió en una pandemia mundial debido al tránsito de personas y productos a nivel global.
Al ser China la “fábrica del mundo”, el cierre de provincias como Wuhan alteró la manufactura mundial. Durante el primer semestre de 2020 como medida de contención a nivel global se experimentaron cierres de la actividad económica, primeramente, en Asia y más adelante en el resto del mundo. Hecho que impactó negativamente en las cadenas globales de valor, incidiendo en el nivel global de producción industrial medido a través del Purchasing Managers’ Index (PMI), indicador que durante abril de 2020 se situó por debajo de los 30 puntos, en contraste con el valor de diciembre de 2019, cuando se ubicó en 52.7 puntos.
En este sentido, el shock presentado en la oferta y demanda de la actividad económica durante los meses de marzo a junio de 2020 alteró los flujos de inversión y los patrones de comercio a nivel mundial. Se experimentaron fuertes caídas en el dinamismo de las economías a nivel global. Por una parte, la Inversión Extranjera Directa (IED) disminuyó 42% a tasa anual para alcanzar un monto de 859 mil millones de dólares (MMDD), en comparación con los 1,539 MMDD registrados en 2019, lo que significó el nivel más bajo de los últimos 30 años; así mismo, la IED se ubicó 30% por debajo de la cifra observada posterior a la crisis de 2009.
El valor del comercio mundial retrocedió 5.3% comparado con 2019 afectado por el comercio de servicios, particularmente, por las actividades relacionadas al sector de turismo, donde según cifras de la Organización Mundial del Turismo (OMT), durante 2020 el arribo internacional de viajeros descendió 74% frente al año previo, poniendo en riesgo entre 100 y 120 millones de empleos turísticos directos.
En el tema de empleo, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), durante 2020 la pérdida de horas de trabajo representó el equivalente a 255 millones de empleos, cifra cuatro veces mayor a la registrada durante la crisis financiera de 2009. En este contexto de disminución sincronizada del comercio mundial, las afectaciones en las cadenas globales de valor provocadas por el COVID-19 aceleraron las tendencias de regionalización del comercio y la producción, así como la adopción de nuevas tecnologías.
A diferencia de crisis financieras como 2008, la crisis ocurrida en 2020 está relacionada con el cierre de actividades alrededor del mundo, y en la medida en la que se empezaron a relajar las restricciones de movimiento y producción derivadas de la pandemia se han observado signos de recuperación. Si bien al inicio de la pandemia se preveía una caída del PIB mundial de 4.9% (cifra del FMI a junio de 2020), la actividad económica global se ha ido recuperando y en abril de 2021 el FMI pronosticó que el 2020 cerró con una caída de 3.3%. Además, los pronósticos de crecimiento de la economía mundial para los siguientes dos años se ubican en niveles pre pandemia.