El objetivo de la Administración Integral de Riesgos se enfocó en la identificación, medición, control y revelación de los distintos tipos de riesgos a los que se encuentra expuesta la Institución (crédito, balance, mercado, liquidez, no discrecionales y no cuantificables). Lo anterior, de conformidad con la normatividad establecida en las Disposiciones de Carácter General Aplicables a las Instituciones de Crédito, emitidas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) publicada en el Diario Oficial de la Federación el 2 de diciembre de 2005 y las mejores prácticas bancarias establecidas por el Comité de Basilea.
La Institución cuenta con un Comité de Administración Integral de Riesgos (CAIR) que reporta directamente al Consejo Directivo (CD) y está integrado por tres expertos externos (dos del sector privado y uno que representa al Banco de México), el Director General y el Titular de la Unidad de la Administración Integral de Riesgos (UAIR).
El CAIR se encarga de autorizar y proponer al Consejo Directivo el Perfil de Riesgo Deseado, el cual define y expresa el apetito de riesgo que deriva del Plan Estratégico, en el que se establecen los objetivos estratégicos de riesgo para mantener la suficiencia de capital y sustentabilidad financiera de la Institución.
Asimismo, aprueba los modelos que se utilizarán para la medición de riesgos, el establecimiento de los Límites de Riesgos que se aplicarán en su gestión y control, y las políticas que se utilizarán para ordenar y orientar la ejecución de su proceso de administración en la organización.
Capitalización
El Marco para la Administración de Riesgos parte de la Gestión Estratégica del Capital y observa en todo momento los niveles mínimos regulatorios, dentro de un margen de seguridad definido y autorizado por su CAIR y su CD, que asegura la toma de riesgo con base a la suficiencia de capital y la sustentabilidad financiera de la Institución:
La UAIR define el Capital Distribuible de la Institución para cada ejercicio con base en la política de formación de capital y el plan de negocios institucional. Una vez determinado el capital distribuible, se realiza una asignación de capital a Nivel Estratégico conforme a las políticas vigentes y al perfil de riesgos. Estos límites son autorizados por el CD y, finalmente, se realiza una asignación a Nivel Táctico, la cual es autorizada por el CAIR e informada al CD.
El seguimiento al consumo de los Límites de Capital se realiza e informa periódicamente con las áreas de negocio y los órganos de gobierno. En el último año no se han presentado excesos en dichos límites.
La gestión estratégica del capital y el control de los consumos de riesgo se realiza con la finalidad de que el ICAP de la Institución se ubique por encima de los niveles objetivo definidos por el CD. El comportamiento del ICAP muestra la solidez financiera de la Institución y la suficiencia de capital para soportar los riesgos asumidos.
El apetito de riesgo se expresa mediante la asignación del capital regulatorio, siendo el riesgo de crédito el de mayor consumo, cumpliendo de este modo el mandato que ha sido asignado a la Institución. Asimismo, muestra un crecimiento del capital, el cual es resultado de su política de formación de capital. El crecimiento de sus activos, observado en los últimos años ha sido soportado con la formación de capital generada por la Institución
Riesgo de Crédito
Para diciembre de 2021, la Cartera Total ascendió a 266,797 MDP, con un saldo vencido de 8,500 MDP, una morosidad de 3.19% y una cobertura de cartera vencida de 1.23 veces. Esta cartera se integró principalmente por créditos destinados al sector privado y al sector financiero, con 96.6% de la cartera.
El saldo promedio anual por acreditado del Portafolio incrementó 14.6% en el periodo 2017-2020, pero ha disminuido como proporción de la Cartera del Portafolio. En diciembre de 2021, el saldo promedio se incrementó 1.9% respecto a 2020.
La concentración de la cartera registró su mayor nivel en la crisis de 2008, cuando el Índice de Gini alcanzó 84.9% debido a la instrumentación de Programas Emergentes de Crédito. La concentración ha disminuido gradualmente para llegar a un Gini de 63.1% en diciembre de 2021.
Asimismo, la concentración de la cartera medida por el Índice de Herfindahl refleja una mayor granularidad del portafolio en 2020. El número de empresas de igual tamaño ha crecido respecto al total de empresas desde 2017, sin embargo, en diciembre de 2021 tuvo una disminución.
En el periodo 2017-2020, en la concentración de las 20 Mayores Exposiciones del Sector Privado se observó una disminución con respecto al Capital Básico. En diciembre de 2021, se mantuvo constante la concentración de las 20 Mayores Exposiciones, principalmente por efecto del tipo de cambio.
La Institución cuenta con una escala de nueve niveles para la medición del riesgo de crédito sobre la capacidad y experiencia de pago de los acreditados (Pérdida Esperada), siendo el Nivel 1 una “excelente capacidad de pago” y el Nivel 9 una “nula capacidad de pago.
Durante 2020, la estructura de saldos, por calificación del Nivel 1-3 (R1-R3), disminuyó de 89% a 75% como resultado de la degradación del nivel de riesgo de los acreditados afectados por la pandemia de COVID-19.
Cabe destacar que la Institución implementó un programa de apoyo a dichos acreditados. En diciembre de 2021 la estructura de saldos de las empresas calificadas en R1-R3 se mantuvo estable respecto a 2020.
La Institución también apoya a la PyMEX (Pequeñas y Medianas empresas pertenecientes a una cadena de exportación o de generación de divisas) al amparo de un Programa de Garantías operado a través de la red de Intermediarios Financieros. La Cartera de Garantías, a diciembre de 2021, tiene un saldo de 11,792 MDP, integrado por el Programa de Aprobación Automática y el Programa Transaccional. En los últimos tres años, la Cartera de Garantías ha tenido un saldo promedio de 12,508 MDP.
Las pérdidas observadas del Portafolio de Garantía Automática han sido menores a las pérdidas esperadas de diseño. Las comisiones netas cobradas y los intereses que han generado los fondos cubren estas pérdidas.
Riesgo de Balance
Las operaciones de banca corresponden a los créditos otorgados por la Institución y su estrategia de fondeo.
La Institución mantiene la política de mantener prácticamente la totalidad de las operaciones, tanto activas (crédito) como pasivas (fondeo), a tasa revisable, ya sea de forma natural o mediante la contratación de instrumentos derivados de tasa de interés. De esta forma, se busca minimizar la exposición del Balance ante movimientos en la tasa base, con el fin de priorizar la asignación de Capital a las operaciones de Crédito y optimizar el requerimiento de Capital por Riesgo de Mercado.
Las operaciones que no se encuentran en tasa revisable se refieren a Líneas de Fondeo de Largo Plazo contratadas con Instituciones de Desarrollo Extranjeras para proyectos específicos.
La estructura de bandas no ha presentado cambios significativos en virtud de la política establecida para la optimización del uso del Capital asignado a Mercado.
Cabe mencionar que el crédito otorgado por la Institución generalmente es de mediano y largo plazo, por lo que se gestiona y controla la brecha de duración entre Activos y Pasivos. Dado que la Institución cuenta con el respaldo de la Garantía Soberana, ésta puede acceder a recursos competitivos en los mercados nacionales y extranjeros de corto, mediano y largo plazo, por lo cual realiza regularmente la emisión de títulos de deuda o la contratación de líneas de financiamiento a plazo. Estas emisiones tienen la finalidad de buscar la estabilidad en su fondeo para conseguir su posicionamiento en el mercado de crédito de plazo.
En el balance de la Institución, aproximadamente 60% de la cartera de crédito está denominada en dólares, por lo que se aplican una gestión y control estrictos de la Posición Cambiaria.
Se mantiene una Posición de Riesgo Cambiario generalmente nivelada y muy por debajo del Límite Regulatorio establecido por Banco de México (15% del Capital Básico).
La nivelación anterior se logra de manera natural con la contratación de fondeo en moneda extranjera y mediante la contratación de instrumentos derivados de tipo de cambio.
Riesgo de Liquidez
El monitoreo del Riesgo de Liquidez se realiza a través de indicadores que capturan la exposición a este riesgo, acompañados de pruebas de estrés diseñadas acorde al Perfil de Liquidez de la Institución:
- Índice de Flujo de Efectivo (IFE): su objetivo es establecer el nivel de entradas de efectivo en dólares suficiente para cubrir las salidas de efectivo en dólares.
- Coeficiente de Cobertura de Liquidez Ajustado (CCLA): su objetivo es establecer el nivel de Activos Líquidos suficiente para cubrir las Salidas Netas de Efectivo de los próximos 30 días, considerando la capacidad de refondeo de la Institución.
- Índice de Riesgo de Liquidez (IRL): su objetivo es establecer el nivel de activos en dólares susceptible de convertirse en efectivo para cubrir salidas de recursos en dólares durante los próximos 5 días.
- Índice de Riesgo de Refondeo (IRR): su objetivo es establecer un control al riesgo de refondeo sobre el perfil de vencimientos, el cual impacta en el margen financiero en dólares y pesos.
- Coeficiente Prudencial de Liquidez: su objetivo es establecer el nivel óptimo de caja con el fin de no incurrir en un costo de liquidez y hacer frente a las necesidades diarias de la Tesorería de la Institución.
La gestión y control se realiza con el seguimiento sobre el cumplimiento de los indicadores a partir de umbrales autorizados.
Durante el año 2021 la Institución ha implementado diversas estrategias, como el incremento en la posición de activos líquidos y la sustitución de captación de corto plazo por largo plazo, para mantener el Riesgo de Liquidez controlado y que los indicadores se ubiquen dentro los niveles establecidos.
Riesgo de Mercado y Contraparte
Los portafolios de negocio tienen asignado menos del 4% del Capital Básico de la Institución para Riesgo de Mercado y Contraparte, con lo que se privilegia el uso de Capital para las operaciones de crédito, que es la principal actividad de la Institución. Al cierre de diciembre de 2021, el requerimiento de Capital por estos riesgos representa menos del 12% del requerimiento de capital total de la Institución.
El Riesgo de Mercado y Contraparte se encuentra controlado en los Portafolios que se operan en la Institución:
Mesa de Dinero
Es el principal portafolio y está integrado por operaciones de reporto a plazos menores a tres días con títulos de deuda, los cuales son, en su mayoría, títulos gubernamentales revisables, por lo que la exposición al Riesgo de Mercado y Contraparte es baja.
El perfil de Riesgo de Mercado está determinado por el Régimen de Inversión, el cual fue aprobado por el Consejo Directivo y el CAIR y no ha presentado cambios en los últimos dos años.
La composición del portafolio, a diciembre de 2021, fue la siguiente:
Las posiciones de riesgo se han mantenido dentro de los Límites de Riesgo de Mercado y Contraparte autorizados. El portafolio ha presentado un desempeño favorable, con una rentabilidad superior a la rentabilidad mínima institucional.
Cambios
El portafolio de Cambios corresponde a las operaciones de compra venta de divisas. La operación está sujeta a Límites de Riesgo y los consumos han estado dentro de los niveles autorizados. Esta unidad de negocio ha generado utilidades suficientes para que su rentabilidad esté por arriba de la mínima institucional. Respecto al riesgo de contraparte, estas operaciones no incurren en tal ya que son operaciones spot.
Derivados
Este portafolio está conformado por swaps y opciones de tasa y divisa que son vendidos a los clientes de la Institución, con el fin de que cubran las exposiciones de su Balance a factores de riesgo como la tasa de interés o tipo de cambio.
Con el fin de mitigar la exposición al Riesgo de Mercado de estas operaciones, la Institución realiza la contratación de una cobertura con Instituciones Financieras de alta calidad crediticia y con las mismas características financieras. La política de contratación de la cobertura ha estado vigente desde el inicio de las operaciones, por lo que la posición consolidada se ha compensado en su totalidad durante los últimos cinco años. Por lo anterior, el Riesgo de Mercado de este portafolio está completamente neutralizado y dentro de los Límites de Riesgo establecidos.
Respecto al Riesgo de Contraparte, las operaciones se realizan únicamente con clientes institucionales elegibles que cuenten con una línea de crédito autorizada por las instancias correspondientes, cuyas garantías deben ser suficientes y compartidas con el crédito principal que ocasionó la exposición de tasa y/o cambiaria.
Los instrumentos derivados para Estrategias de Cobertura implican un bajo riesgo de contraparte debido a que:
- Las operaciones de derivados se realizan con Instituciones con riesgo de crédito de Primer Nivel que cumplen con criterios de elegibilidad y selección de contrapartes.
- Las Instituciones Financieras cuentan con una línea de crédito autorizada por las Instancias internas correspondientes.
- Se establecen llamadas de margen diarias por política institucional en el anexo de crédito del contrato ISDA que se celebra con las contrapartes.
Riesgo Legal
La Institución establece y mantiene un ambiente de control interno que asegura razonablemente que las actividades que se llevan a cabo se rigen dentro del Marco Normativo aplicable. Antes de realizar actos jurídicos, se analiza su validez jurídica y su adecuada instrumentación legal.
Para la gestión del Riesgo Legal se utiliza la Pérdida Esperada en la estimación del monto de pérdidas potenciales derivado de resoluciones judiciales o administrativas desfavorables; lo anterior, permite constituir reservas de forma progresiva en función de la etapa procesal de cada juicio y la resolución por parte de la Instancia. Se monitorea e informa mensualmente:
- La Gestión realizada por el Área Jurídica de los 10 principales juicios vigentes con mayor cuantía en reservas.
- El Índice de Cobertura de Juicios.
- La Concentración de Litigios por Zona Geográfica.
- La Concentración de juicios vigentes atendidos por Abogados Externos.
A diciembre de 2021, el Riesgo Legal se ubica en un Nivel de Riesgo Bajo, si se considera que las reservas son suficientes para cubrir el monto de contingencias legales por resoluciones judiciales o administrativas desfavorables a la Institución en función de su etapa procesal y posibilidades de perder la demanda.
Riesgo Operativo
La Institución tiene un modelo organizacional que permite la comunicación entre las tres líneas de defensa, con el fin de mitigar de manera razonable los riesgos mediante la implementación y operación de controles internos.
Se cuenta con una madurez sólida en la gestión de riesgo operativo representado por:
- La capacidad de los procesos, pues están estandarizados y vinculados.
- La competencia del personal, que cumple con el perfil puesto-persona, está capacitado y es evaluado en su desempeño.
- El estado de la TI, ya que la interacción de aplicativos tecnológicos asegura la correlación entre los procesos involucrados.
- La gestión de la Primera Línea de Defensa, la supervisión de la Segunda Línea de Defensa y la evaluación de la Tercera Línea de Defensa.
El diseño y gestión de la Metodología Integral de Riesgo Operacional considera las mejores prácticas en la materia:
- Buenas prácticas para la gestión y supervisión del riesgo operativo, emitido por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea en febrero de 2003.
- ISO 31000:2018, emitida por la Organización Internacional de Normalización que proporciona los principios y directrices para la Gestión de Riesgos.
- ISO/IEC 31010:2019 - Técnicas de Evaluación de Riesgos, emitida por la Organización Internacional de Normalización y la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC).
- ISO/IEC 27001, emitida por la Organización Internacional de Normalización que proporciona los principios y directrices para la Gestión Seguridad de la Información.
Asimismo, se monitorea e informa mensualmente:
- El Perfil de Riesgo Operativo.
- Los Indicadores de Riesgo Estratégicos que permitan medir la evolución de cada uno de los riesgos definidos como prioritarios.
- La Gestión realizada por los Propietarios de los Procesos Críticos respecto a escenarios de Riesgo.
- En su caso, las Acciones Correctivas implementadas por los Propietarios de los Procesos respecto a eventos materializados.
- El requerimiento de Capital por Riesgo Operacional
- La reserva por Riesgo Operacional y/o requerimientos de Recursos destinados a la protección de Clientes Emisores del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) por parte de Banco de México
A diciembre de 2021, el perfil de Riesgo Operativo estimado se encuentra en el nivel tolerable y la ocurrencia de eventos de riesgo operacional está dentro del apetito al riesgo
La productividad de la Institución bajo el Modelo de Trabajo Remoto, implementado a causa de la contingencia sanitaria, fue medida por el área de flujo de fondos a través del monitoreo del número de operaciones en moneda nacional (MN) y moneda extranjera (ME), e indica que el número de operaciones aumentó con respecto al ejercicio 2020.
La operativa de la Institución estuvo activa bajo un ambiente de control que favoreció la atención de clientes y la gestión ordenada y disciplinada de los procesos.
Riesgo Tecnológico
La Institución cuenta con una Metodología de Perfil de Riesgo Tecnológico y Seguridad de la Información (PRTySI), basada en estándares internacionales y buenas prácticas en la materia. Esta metodología permite conocer el nivel de riesgo al que está expuesta la Institución en materia de Tecnologías y Seguridad de la Información (ISO 27001, 27002, 27005, 27032, 31000,etc.), así como el nivel de madurez en dicha materia. Además, lleva a cabo la administración del riesgo tecnológico mediante el seguimiento de indicadores de Disponibilidad y Seguridad Informática.
Con base en la metodología, se clasifican los Riesgos Tecnológicos de la siguiente forma:
Por otro lado, se cuenta con un Sistema de Gestión del Plan de Continuidad de Negocio, que tiene como objetivo asegurar la continuidad de las operaciones y minimizar los impactos ante las diferentes contingencias que pudieran presentarse. Dicho plan tiene sus bases en las metodologías de Análisis de Impacto al Negocio, cuyo objetivo es identificar y priorizar los procesos críticos de la Institución para la recuperación de los servicios ante una contingencia; y en las de Análisis de Riesgos, que tienen como objetivo estimar los impactos en los procesos críticos ante distintas amenazas para determinar las líneas de acción. Estas metodologías están basadas en los estándares ISO 22301 y 22317.
Durante el año 2020 se activó el Sistema de Gestión del Plan de Continuidad de Negocios SG – PCN para el escenario de pandemia. Se implementó el modelo de teletrabajo, el cual cuenta con las herramientas tecnológicas y de control para el desarrollo de las funciones bancarias. A la fecha se ha mantenido la disponibilidad de los servicios dentro de los umbrales comprometidos y no se han presentado incidentes que vulneren la seguridad de la información de la Institución.
Riesgo de Reputación
Se cuenta con una metodología apegada a las mejores prácticas que evalúa la brecha entre el comportamiento de la entidad (realidad) y la percepción de las partes interesadas a través del monitoreo de focos de amenazas y noticias. La Institución desarrolla estrategias de prevención y cuenta con un plan de comunicación para eventos que den origen al riesgo de reputación. Se monitorea e informa periódicamente:
- Los resultados financieros para asegurar y generar confianza con los grupos de interés acerca de la solvencia y viabilidad de la entidad.
- La calificación de Agencias Calificadoras.
- La encuesta Demanda de Crédito Bancario (BANXICO).
- La encuesta de Clima y Cultura Organizacional.
- La evaluación de la Calidad de la Información por parte de BANXICO y CNBV.
- El monitoreo Mensual de Noticias sobre la Entidad.
- El informe anual de las empresas en México respecto a la existencia y publicidad de políticas de integridad corporativa.