
En 2017, la economía mexicana enfrentó una coyuntura internacional compleja debido a las amenazas proteccionistas del presidente de los Estados Unidos (EU) entre las cuales destacan: la renegociación o cancelación del TLCAN; la imposición de impuestos discrecionales a las exportaciones mexicanas; la deportación de 11 millones de indocumentados; la construcción del muro en la frontera; bloquear el envío de remesas a México y el aumento del costo de la visa a mexicanos. Con la salvedad de la renegociación del TLCAN, la cual era necesaria, estas amenazas no fueron materializadas en 2017, lo que se vio traducido en una mejora de las expectativas sobre la economía mexicana. Por otro lado el consumo tuvo una dinámica positiva. Aunado a esto, los precios internacionales del petróleo aumentaron su valor, lo que ocasionó mayores ingresos para las finanzas públicas. Sin embargo el sector construcción continúa con el decrecimiento, por la poca inversión pública y la caída en la construcción privada.
No obstante éste entorno y las políticas restrictivas monetaria y fiscal, México mostró un crecimiento del PIB en 2017 de 2.3% que es superior al estimado a principio de año, lo cual muestra la resiliencia de la economía a los shocks externos, con una inflación que en 2017 llegó a su tope y se espera que disminuya en el 2018 y un tipo de cambio que absorbe la volatilidad del entorno internacional y de los flujos de capital.
Las reformas estructurales en las áreas de energía, educación, competitividad, telecomunicaciones y sector financiero aprobadas en 2013 y 2014, iniciaron su implementación en 2015 y continúan al día de hoy con las licitaciones en el área de energía. Esto contribuirá a mejorar el crecimiento potencial de la economía en el mediano plazo al generar mayor inversión y empleo, así como al incorporar nuevas tecnologías, reducir los costos de producción e incrementar la productividad y la competencia.
En particular, la reforma energética en 2017 ya es un factor clave para reducir los costos de energía más allá de la coyuntura de precios actual. Además de estar atrayendo grandes inversiones de nuevos actores en el sector, además de que generará mayor eficiencia y autonomía de gestión para Petróleos Mexicanos (PEMEX) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Sector Real
En 2017 el Producto Interno Bruto (PIB) creció 2.3%, lo que representó una desaceleración con respecto al crecimiento de 2.7% en el 2016, pero esta es mejor a lo esperado al inicio del año en que la encuesta de expectativas del sector privado de Banco de México pronosticaba un crecimiento de 1.6%.

Empleo
En cuanto al mercado laboral, la tasa de desempleo disminuyó con respecto a 2016 para ubicarse en 3.5%. En 2017, destaca el incremento observado en las plazas de empleo formal donde el número de trabajadores afiliados al IMSS se incrementó 4.3% con respecto a 2016, al registrar 802 mil empleos adicionales.

Inflación y tipo de cambio
En 2017 la inflación anual se ubicó en 6.8%, más del doble a la meta de Banco de México, esto debido a que el efecto de la depreciación del tipo de cambio se reflejó en la economía real y al aumento de los combustibles.
El tipo de cambio, que a inicio del año 20.6 pesos por dólar, se apreció en 2017 alrededor de 5%, con lo que se ubicó al cierre en los 19.7 pesos por dólar.

Sector Financiero
Para 2017, el Banco de México, ha continuado con la política monetaria restrictiva, esto debido a los niveles que se han alcanzado de inflación. En junio de 2017 Banxico aumentó en 25 puntos base la tasa de interés, la cual llegó a un nivel de 7.0%.

Sector Externo
Las exportaciones de EU se recuperaron en 2017, debido a la depreciación del dólar contra las principales monedas del mundo y a un crecimiento en el consumo interno en el país vecino. Esto impulsó el intercambio comercial entre México y EU, lo que generó niveles record de exportaciones. Por otro lado las exportaciones petroleras se estabilizaron en un nivel bajo ante una menor producción, pero un ligero avance en las cotizaciones internacionales del crudo. Por su parte, las exportaciones no-petroleras mostraron gran dinámica durante todo el año.
En 2017, las exportaciones ascendieron a 409 mil millones de dólares, lo que representó un aumento de 9.5% respecto a 2016. La tendencia mensual de las exportaciones muestra una aceleración muy importante. Cabe destacar la recuperación del sector industrial en Estados Unidos, nuestro principal comprador de manufacturas, este sector ha revertido la tendencia negativa que tuvo en 2016.
La apreciación del peso ha beneficiado a las importaciones, las cuales sumaron 420 mil millones de dólares en 2017, 8.6% más que en 2016.
El crecimiento de las importaciones se debió a un incremento de 33% en la importaciones petroleras y de 6.4% en las no-petroleras. Las importaciones no-petroleras representaron el 89% del total. En la tendencia de las importaciones no petroleras muestra una dinámica positiva. Mientras las petroleras se aceleraron de forma importante en el último trimestre del año, en promedio en el 4T 5.9% mensual.



