Gracias, muy buenos días a todos ustedes.

Señores miembros del presídium, secretarios.

Señor Valentín Díez Morodo, Presidente del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología.

Licenciado Mario de la Cruz, Secretario de Desarrollo Económico y Turismo del Estado de Tabasco y Presidente de la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Económico.

Señoras y señores, muy buenos días.

Para mí es una enorme satisfacción el estar aquí con ustedes el día de hoy en que el Gobierno de la República por conducto de la Secretaría de Economía presenta PROMÉXICO.

Este es un nuevo organismo que debe transformar la promoción de nuestro comercio exterior y de la inversión en México y que ayudará a posicionar en el mundo a nuestro país como uno de los mejores destinos para invertir, con ello podremos generar los empleos de calidad que demandan los mexicanos.

Soy de quienes piensan que la apertura comercial brinda beneficios a la gente, permite ofrecerle más productos de mejor calidad, a mejores precios y también permite ofertar a los productores insumos en mejores condiciones que los hace más productivos y competitivos.

Pero si queremos desarrollar el enorme potencial económico que tiene nuestro país debemos ser capaces de sacar el mayor provecho osible del proceso de apertura comercial que tanto trabajo ha costado consolidar.

Sobre todo debemos promocionar mucho mejor nuestros bienes y servicios, porque cada mercado que se abre es una oportunidad de venta para productores, empresarios y trabajadores mexicanos que no podemos darnos el lujo de desperdiciar.

Cada dólar, cada euro que se invierte en el mundo es un euro o un dólar que se disputa entre las naciones, particularmente las naciones en desarrollo y que México tiene las condiciones para captar si actuamos de manera coordinada.

Como muchos estudios lo han pronosticado y lo vienen corroborando, para el año 2040 México puede ser una de las cinco economías más grandes del mundo, queremos que también sea una de las cinco más prósperas y sé que tenemos todo para lograr esa meta.

Contamos con una sólida estabilidad económica que se ha visto reflejada, por ejemplo, en una mejor calidad crediticia de nuestro país y en una perspectiva positiva por parte de calificadoras internacionales, como Standard & Poor’s que ahora revisan, precisamente, sus indicadores hacia México.

Tenemos una posición geográfica estratégica que nos sitúa al lado del mercado más grande del mundo, los Estados Unidos.

Nuestros 11 mil kilómetros de litoral nos conectan directamente con las economías emergentes asiáticas, con la Unión Europea y desde luego con América Latina.

Contamos con una de las más extensas redes de tratados de acuerdos comerciales que le dan a México acceso preferencial a un mercado de más de mil millones de consumidores en 44 países.

También tenemos una enorme riqueza cultural que nos da solidez e identidad nacional, riquezas y atractivos naturales y culturales que hacen de nuestro país una verdadera potencia turística y que permiten que México sea no sólo atractivo para la inversión, sino para el turismo.

Al respecto, yo quiero manifestar nuestra satisfacción por la selección que se hizo de Chichén Itzá como una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo, lo cual es orgullo para todo el pueblo de México.

Es una oportunidad más para colocar a México en la mente y en la identidad del mundo, es una oportunidad para ubicar también a nuestro país, para generar mayores flujos turísticos, para crear mayores empleos y mayores inversiones.

Es un reconocimiento que se une al que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la UNESCO, nos otorgó al declarar a esta misma zona arqueológica como Patrimonio Mundial en 1998.

Todas estas ventajas, todas estas riquezas, todas estas oportunidades que posee México, deben ser la base para un mayor crecimiento de nuestra economía y un mayor bienestar para los mexicanos.

Hoy el mundo nuevamente ve a nuestro país con su enorme potencial. La Bolsa Mexicana de Valores fue una de las cinco más rentables en todo el mundo también este último año.

Probablemente en los próximos días lleguemos a la cifra de medio millón de empleos nuevos, generados tan sólo en este año, en el 2007; pero hace falta mucho más, muchos de los empleos que hacen falta se pueden y se deben generar a partir de mercados y relaciones comerciales y de inversión donde definitivamente no hemos sido eficientes en la labor de promoción, hay que reconocerlo.

Nuestro país no ha aprovechado en toda su magnitud estas oportunidades, prueba de ello es lo que ya ha mencionado aquí tanto el Secretario de Economía, como don Valentín Diez Morodo que, por ejemplo, el ritmo de crecimiento de nuestras exportaciones no petroleras, ha disminuido.

Entre 1990 y 2000 las ventas al exterior crecieron a tasas promedio de 17 por ciento anual, sin embargo, entre 2001 y el 2006 crecieron sólo a 7.7 por ciento anual.

La dependencia con el mercado estadounidense sigue siendo determinante y significativa; Estados Unidos es el destino dominante para las exportaciones de México con el 85 por ciento del total.

Tenemos una presencia comercial muy baja en otros mercados internacionales, somos el socio número 30 para Francia, el 28 para Italia, el 23 para Japón, por mencionar algunos ejemplos.

El sector productivo del país representado aquí por don Armando Paredes, ha hecho también señalamientos claros a ese respecto.

Estos problemas obedecen a que nuestros productos y servicios, entre otras cosas, no están orientados a nuevos mercados mediante estrategias específicas y coordinadas, y tenemos que transformar la economía del país, la manera en que se produce y se estructura de costos para productores.

Pero, también debemos promocionar y promocionar adecuadamente nuestros productos y servicios; la falta de prioridades claras, la escasez de recursos, la multiplicidad de esfuerzos inconexos en las promoción de las exportaciones y de la inversión, han influido también en estos resultados.

Es necesario un cambio de rumbo para que México incremente su competitividad exportadora y se consolide como líder latinoamericano y entre las economías emergentes, líder también en materia de atracción de inversión extranjera y comercio exterior.

En respuesta a esta necesidad hoy creamos PROMÉXICO con tres objetivos fundamentales:

Primero. Promover las exportaciones de México en el mercado internacional.

Segundo. Promover la atracción de inversión extranjera hacia nuestro país a partir de una correcta difusión de las ventajas competitivas de México.

Y tercero. Agrupar en una sola entidad y coordinar a través de ella a todas las áreas, las estrategias del Gobierno Federal orientadas a la promoción de México en el exterior.

Que los esfuerzos de los gobiernos estatales también encuentren punto de coordinación y respaldo y que México y sus productos y sus potencialidades sean conocidos en el mundo, que cada embajada o consulado sea también un ente activo y promotor.

PROMÉXICO representa, como dijo el doctor Sojo, la posibilidad de realizar un cambio de paradigma en la promoción económica del país, ahora el impulso de las exportaciones y la atracción de las inversiones serán focalizadas identificando con claridad las áreas donde deberán concentrarse los esfuerzos, se pondrá especial énfasis en el apoyo y asesoría a las pequeñas y medianas empresas para que aprovechen mejor las oportunidades que brinda el comercio exterior.

Este nuevo organismo mejorará la coordinación en materia de promoción de exportaciones e inversiones sin que esto represente un aumento de la burocracia.

Este esfuerzo de coordinación incluirá a organismos y dependencias del Gobierno Federal, al sector privado, a gobiernos locales para alinear programas, estrategias y recursos hacia objetivos y prioridades comunes como es la búsqueda de nuevos mercados.

El Comité Técnico de PROMÉXICO estará integrado por representantes de la Secretaría de Economía, de Relaciones Exteriores, de Hacienda y Crédito Público, de Medio Ambiente y Recursos Naturales, de Agricultura, de Turismo y adicionalmente contará con la participación de las entidades federativas como ya se dijo aquí y, desde luego, del sector privado.

Con PROMÉXICO obtendremos entre otros los siguientes beneficios:

Primero. Diversificaremos los sectores a los cuales se dirige la inversión extranjera, privilegiando la inversión de mayor contenido tecnológico y la que tiene en nuestro país una mayor rentabilidad y oportunidad.

Segundo. Incrementaremos nuestros esfuerzos para atraer inversiones de países con un alto potencial de inversión como es el caso de España, Reino Unido, Japón o Alemania, que invierten anualmente más de 230 mil millones de dólares en el mundo y de los cuales México capta apenas poco más del uno por ciento.

Tercero. Apoyaremos a las entidades federativas en la identificación de oportunidades de atracción de inversión extranjera directa con el fin de contribuir al desarrollo regional.

Cuarto. Intensificaremos la promoción en mercados con tratados comerciales que no hemos aprovechado a cabalidad, así como con los países con escasa presencia de productos mexicanos.

Por ejemplo, las importaciones de Francia, lo que Francia le compra al mundo, representan 533 mil millones de dólares anuales, de los cuales los productos mexicanos sólo representan el 0.11 por ciento, es decir, la milésima parte; otro caso es China, cuyas importaciones son de 792 mil millones de dólares, de los cuales México participa sólo con el 0.02 por ciento.

Quinto. Instrumentaremos proyectos de exportación con objetivos y apoyos bien definidos.

Y sexto. Promoveremos la implantación de programas de promoción de exportaciones por sectores no tradicionales, principalmente el de servicios y los basados en la innovación y el conocimiento.

Para contribuir al logro de estos propósitos, las embajadas y consulados de México realizarán labores de promoción de negocios, cada embajador y cada cónsul, cada representante de México en el exterior deberá hacer su trabajo orientado, precisamente, a fortalecer esta red comercial y de inversión de México.

La red internacional de representaciones de México, junto con las oficinas de PROMÉXICO, fungirán como punto de contacto con el inversionista o importador fuera de nuestro país, contarán con una agenda clara y una estrategia definida para promover con la mejor técnica posible lo que México tiene y puede dar al mundo.

También se contará con un portal especializado de Internet que brindará oportunidades específicas por región, por país, por sector para los exportadores e inversionistas, así como un centro de atención telefónica que permitirá atender y ofrecer servicios de manera remota.

En suma, con PROMÉXICO garantizaremos que haya más mundo en México y más México en el mundo.

Amigas y amigos:

Hoy nos encontramos ante el reto de transitar hacia nueva posición dentro del mundo global, dejando de ser sólo participantes para convertirnos en actores principales.

En el México ganador que buscamos, México debe ser un punto central y privilegiado de decisiones de inversión en todo el mundo, México debe ser un actor fundamental en las relaciones de comercio no sólo con Estados Unidos, sino también con Asia, con América Latina, con Europa, incluso con África.

Para lograrlo debemos seguir construyendo un país con mucho mayor proyección internacional, un país con productos de alta calidad que compitan y que ganen en los mercados globales; un Gobierno, gobiernos estatales, Gobierno Federal, comprometidos con la difusión de los productos y servicios mexicanos y comprometidos con la generación de empleo a través de la promoción de la inversión en nuestro país, nacional y no nacional.

Con la presentación el día de hoy de PROMÉXICO estamos dando, estoy seguro, un paso fundamental hacia ese objetivo.

Invito a todos, verdaderamente a quien invierte, a quien produce, a que aprovechen las oportunidades y programas que ofrecerá PROMÉXICO, a que le exijan a PROMÉXICO que cumpla con sus objetivos y a que juntos establezcamos las bases de un futuro de prosperidad para nuestra gran Nación.

Muchísimas gracias, enhorabuena.