-MODERADOR:
Hace uso de la palabra el ciudadano licenciado Mario de la
Cruz Sarabia, Secretario de Desarrollo Económico del Estado
de Tabasco y Presidente de la Asociación Mexicana de Secretarios
de Desarrollo Económico.
-LIC. MARIO DE
LA CRUZ SARABIA: Muy buenos días.
Ciudadano Presidente de la República,
licenciado Felipe Calderón Hinojosa; señor Secretario
de Economía, doctor Eduardo Sojo Garza-Aldape; señora
embajadora Patricia Espinosa, Secretaria de Relaciones Exteriores.
Ingeniero Juan Rafael Elvira, Secretario de
la SEMARNAT; a don Alberto Cárdenas, Secretario de SAGARPA;
al licenciado Héctor Reyes Retana, Director General de PROMÉXICO,
y a nuestros amigos a don Valentín Díez Morodo, Presidente
del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, y a don Armando Paredes
Arroyo, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.
Muy buenos días a todos.
Para la Asociación Mexicana de Secretarios
de Desarrollo Económico, la AMSDE, el lanzamiento del Fideicomiso
PROMÉXICO es un logro del que en muchos aspectos nos sentimos
parte, en la medida que atiende una propuesta que llevaba varios
años en la agenda de las entidades federativas.
Una propuesta que proviene de diversas fuentes
y que refleja el sentir de los sectores productivos en la urgente
necesidad de darle un impulso definitivo al desarrollo económico
nacional, capaz de abatir los rezagos y atender las nuevas demandas
sociales.
Porque si conseguimos concentrar las fuerzas,
como estoy seguro que vamos a lograrlo, el promover las exportaciones
y atraer inversión extranjera directa generadora de empleo,
habrá resultados que se verán muy pronto reflejados
en los hogares de millones de mexicanos.
Por eso, celebramos hoy señor Presidente
que se cumpla con sensibilidad e inteligencia el compromiso básico
del Estado con el emprendedor que diariamente hace su mayor esfuerzo
para darle a nuestro país un mejor destino.
En la década reciente ha quedado demostrado
que la participación de México en los mercados internacionales
es indispensable, hoy nadie disputa si debemos o no competir con
nuestros productos en el circuito mundial y muy pocos debaten ya
los beneficios de la inversión extranjera.
Porque si bien es cierto que tenemos un mercado
interno muy importante que atender, no es menos cierto que para
fortalecer y hacer más competitiva nuestra economía
necesitamos incrementar el peso de estos dos factores, consolidando
la marca México aquí y en el mundo.
Para lograrlo es evidente que debemos ser todavía
más agresivos en la atracción de inversiones, ofreciendo
no solamente los incentivos que nos permitan competir en mejores
condiciones con otros países, sino que orienten esas inversiones
vinculándolas con las vocaciones y el potencial productivo
de cada estado y de cada región.
En este aspecto, señor Presidente, tenemos
un área de oportunidad muy importante, que podamos contar
pronto con un programa de incentivos a nivel Federal que nos iguale
o nos coloque por delante de la competencia que tenemos a nivel
internacional.
En la Asociación de Secretarios de Desarrollo
Económico sabemos de su voluntad por hacer de México
un país ganador y por eso hacemos el respetuoso planteamiento
de ofrecer beneficios fiscales y apoyos directos a la inversión
productiva, creando para ello un Fondo Nacional de Proyectos Estratégicos.
Porque también es indudable que atraer
inversiones implica pasar de la competencia entre estados a construir
sinergias que nos ayuden a formar verdaderas cadenas regionales
y nacionales de valor.
Esto amerita de acciones y de políticas
diferenciadas para darle lógica al proceso, para vincular
los proyectos con la vocación y condiciones de cada estado.
Lo que esté bien para el norte del país,
adelante, lo vamos a apoyar todos y aquello que funcione mejor en
el centro o en sur-sureste también hay que impulsarlo sin
titubeos.
Como lo ha señalado el doctor Sojo,
los tres órdenes de Gobierno debemos de trabajar en equipo
para nivelar la cancha y democratizar las oportunidades de desarrollo
y entonces es necesario que refrendemos esta alianza, sin fisuras,
empujando fuerte en la misma dirección para que PROMÉXICO
tenga indicadores muy claros de éxito, colocando cada vez
más productos en el mundo y atrayendo los capitales que necesitamos.
En todo el mundo las exportaciones son el catalizador
del crecimiento y la modernización económica, no sólo
de los países sino de zonas geográficas enteras, por
medio del cual evolucionamos del traslado de insumos y productos
al intercambio de información, de conocimientos y tecnología.
Por eso cuando se dice que el futuro ya no
es lo que era no se trata únicamente de una frase afortunada,
se trata de reconocer que el mundo se mueve cada vez a mayor velocidad
y que estamos obligados a desarrollar habilidades diferentes para
este entorno tan dinámico.
Todavía más claro, las exportaciones
son ya un asunto de supervivencia para muchas de nuestras pequeñas
y medianas empresas.
Esa es la clave del fenómeno globalizador,
de la apertura de mercados que modificó de raíz la
manera de hacer negocios en el mundo y por supuesto en México,
de ahí que las PyMES no se pueden sustraer al reto de su
internacionalización.
Y si mencioné al principio que los estados
hicimos una propuesta en ese sentido junto a diferentes sectores
económicos, también es justo reconocer que PROMÉXICO
se ha conseguido gracias al excelente trabajo de coordinación
interinstitucional encabezado por la Secretaría de Economía.
Y ese efecto se acelerará, sin lugar
a dudas, al incorporar a la Asociación de Secretarios de
Desarrollo Económico con voz y voto en el Consejo Técnico
de PROMÉXICO, responsabilidad que asumimos con entusiasmo
y con energía.
Señor Presidente, amigos todos:
Este es un excelente momento para sumar fuerzas,
para que así como los secretarios de Desarrollo Económico
del país nos trazamos la meta inmediata de integrar una agenda
estratégica nacional, entre todos podamos generar los consensos
que nos lleven a proponer un acuerdo productivo de largo alcance.
Que así como la AMSDE trabajará
con PROMÉXICO para fortalecer el trabajo de las PyMES con
los estados, que esta idea nos sirva de inspiración para
que pronto podamos tener planes y programas multianuales, con auténtica
visión de futuro y que superen el calendario político
de los trienios y de los sexenios.
Creemos que es tiempo de recuperar el terreno
perdido, de trabajar pensando más en las próximas
generaciones y menos, mucho menos en las próximas elecciones.
Entre todos podemos conseguir que México,
sin distingo de colores y de ideologías, sea un espacio de
convivencia productiva y armónica, un México que retenga
y atraiga más capital humano e inversiones.
Sumémonos todos por un México
competitivo, un México renovado, un México ganador.
Muchas gracias.
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